
Yo realmente soy de las personas que festejan 'lo que les conviene' como la Navidad, San Valentín y mi cumpleaños. Pero desde hace 3 años estoy 'festejando' el día de Muertos. Tradición Mexicana, donde los mexicanos ponemos un altar para nuestros seres queridos Difuntos. En ese altar se acostumbra a poner entre otras muchas cosas, la comida que fuera la favorita de nuestros difuntos.
Bueno, yo nunca había hecho esto antes pues no tenía ningún muerto a quien recordar... era época en que aún tenía conmigo (bueno, vivos más bien) a todos mis seres queridos. Pero en el 2004 murieron por X, Y o Z razón 10 de las personas más queridas para mí.
Esto claro que me deprimió muchísimo, sentí que todo mundo se iba a morir... sentí miedo... tuve mucha paranoia por muchos meses... casi que quería vigilar las 24 horas del día a mis seres más amados (mi mamá y mi esposo) tenía pánico de perderlos a ellos también. Bueno, es normal que todos tengamos ese miedo, ¡¡¡pero yo perdí a 10 gentes en el mismo año!!!
Total, se me ocurrió (el mero día 2 de Noviembre, que es cuando se celebra Día de Muertos) poner un altar. Puse las fotos (las que tenía) de mis seres que había perdido y como no tenía ni podía poner comida (ni huevos fritos, pues no tenía trabajo en ese tiempo) para 'desperdiciarla' así, se me ocurrió que quizá les haría bien que escribiera oraciones, en vez de comida ... según yo, les podría hacer más falta una oración.
Luego me fui a dormir con mi esposo. Justamente a las 4 de la mañana empecé a escuchar como pasos por la sala (donde tenía mi supuesto altar) y luego un 'bufido' como de toro y un golpe en la mesa. Desperté a mi esposo para preguntarle si él también había escuchado, pero medio molesto (pues en la mañana él sí debía ir a trabajar) me dijo: No, estaba dormido.
Me volví a dormir, extrañada, pues aunque ya ves que te he comentado que en mi casa pasan 'cosas' siempre supongo que 'algo' pudo haberse caído o que tal vez 'los ruidos' vienen de afuera y mi oído 'me engaña'.
En la mañana siguiente estaba desayunando sola con mi mamá (vivimos en casa únicamente mi mamá, mi esposo y yo) cuando fue ella la que me comentó lo que se había oído esa noche, igual que se los menciono y a la misma hora.
El ruido no pudo venir de afuera porque la distribución de mi casa es: cuarto de mi mamá, la sala y mi cuarto (o sea que la sala queda en medio de ambos cuartos) Entre las dos nos dimos cuenta que el ruido era en la sala y no de afuera.
Mamá me dijo medio en broma, medio en serio: Tal vez los muertitos sí tenían hambre...
En otra ocasión (2-Nov-2005) tampoco tenía dinero para dejarles comida, pero compramos pan dulce y leche y se los dejamos en un plato a los muertos y ¿qué crees? ¡no se oyeron ruidos!
La verdad, me da un poco de risa el pensar que los muertos pudieran tener hambre, pero yo no quiero volver a escuchar ese 'bufido' y ese golpe... a la duda, mejor seguirles comprando pan, aunque sea.
¡Saludos!





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